¿La IA está cambiando el trabajo? Conozca quién gana y quién tendrá que reinventarse

La inteligencia artificial ya está transformando empleos, negocios y la economía digital. Expertos explican qué trabajos cambiarán, qué habilidades serán más valiosas y por qué Colombia tiene una oportunidad inédita para exportar conocimiento

Por Natalia Luna Muñoz

Hace apenas unos años, la inteligencia artificial parecía una tecnología reservada para especialistas. Hoy resume reuniones, redacta documentos, crea imágenes, ayuda a diseñar cursos, automatiza procesos y hasta participa en la atención de clientes. Más que una herramienta o, como la define Eduardo Vázquez, fundador de la Academia de IA, “una nueva forma de pensar”, esta tecnología está cambiando la manera de trabajar, aprender y hacer negocios.

Su crecimiento ha despertado todo tipo de reacciones. Para algunos representa una amenaza capaz de reemplazarlos en sus trabajos; para otros, es una oportunidad para democratizar el conocimiento, facilitar el emprendimiento y aumentar la productividad.

Mientras el debate público se está concentrando en si la inteligencia artificial eliminará empleos, una transformación avanza en paralelo: nunca había sido tan fácil convertir el conocimiento en un negocio digital.

Ese fue uno de los principales mensajes que dejaron expertos reunidos en Hotmart Fire Sessions Medellín 2026 -evento que reunió a emprendedores y creadores digitales para hablar sobre IA, ventas y economía digital, y que se realizará nuevamente en Bogotá en 2027-, quienes coincidieron, en entrevista con EL COLOMBIANO, en que el verdadero diferencial ya no será producir más contenido, sino construir conocimiento, generar confianza y aprender a trabajar junto con la inteligencia artificial.

La inteligencia artificial está creando una nueva economía

El auge de la economía digital avanza a un ritmo impensable años atrás. Según cifras compartidas por Felipe Ángel, encargado de ventas para Latinoamérica de Hotmart, el mercado de productos digitales cerró 2024 con un valor estimado de USD 10.800 millones y podría alcanzar los USD 98.000 millones en 2030, un crecimiento cercano a diez veces en apenas unos años.

Ese crecimiento responde a varios factores. Hoy resulta más sencillo crear contenido desde un teléfono celular, las redes sociales permiten llegar a audiencias cada vez más amplias y la inteligencia artificial acelera procesos que antes requerían equipos completos y costosos de producción.

“Hoy cualquier persona puede crear un producto digital mucho más fácilmente. La inteligencia artificial facilita la creación de cursos, e-books, podcasts y prácticamente cualquier formato de contenido”, explica Ángel.

Colombia se perfila como uno de los principales exportadores de conocimiento de Latinoamérica

El crecimiento de esta industria también está modificando el papel de Colombia dentro del mercado regional.

Para Felipe Ángel, el país dejó de ser únicamente consumidor de contenido digital para convertirse en uno de los principales centros de creación de conocimiento en español.

La consolidación de Medellín como un punto de encuentro para agencias de marketing, creadores de contenido y profesionales especializados, sumada al espíritu emprendedor y a la posibilidad de vender productos en todo el mercado hispanohablante, abre una oportunidad que hace algunos años parecía lejana.

“La lógica ya no es crear contenido solo para Colombia. Si un producto funciona aquí, puede venderse en cualquier país de habla hispana”, sostiene.

Los sectores de la economía digital que más están creciendo

Actualmente, los nichos relacionados con marketing digital, finanzas personales, desarrollo profesional, bienestar y fitness concentran buena parte del crecimiento de esta industria.

No obstante, el mismo avance tecnológico que facilita crear un negocio digital también está transformando ocupaciones que durante décadas realizaron miles de trabajadores.

Para Eduardo Vázquez, economista y especialista en prospectiva estratégica, el impacto de la inteligencia artificial ya comenzó, aunque todavía muchas personas no lo perciban.

“No estamos frente a una herramienta más; estamos frente a una nueva forma de pensar”, afirma.

En su opinión, el mayor error consiste en reducir la inteligencia artificial a la generación de imágenes o consultas ocasionales, cuando su verdadero potencial está en multiplicar la productividad de personas y empresas.

“La gente la está desaprovechando; las cifras demuestran tasas bajas de adopción en América Latina. Hoy una persona puede hacer el trabajo que antes requería tres o cuatro personas; por lo tanto, matemáticamente va a haber un desplazamiento de empleo”, asegura.

Los trabajos que están cambiando por la IA

Las advertencias también aparecen respaldadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El organismo identifica al personal de apoyo administrativo como el grupo ocupacional con mayor nivel de exposición frente a la inteligencia artificial generativa.

Alrededor del 24 % de sus tareas presenta un alto potencial de automatización, mientras que otro 58 % tiene un nivel de exposición medio, especialmente en actividades relacionadas con captura de datos, gestión documental, atención rutinaria y procesos administrativos.

Recepcionistas, auxiliares contables, secretarias, cajeros y trabajadores administrativos figuran entre las ocupaciones más susceptibles de transformarse.

No obstante, la OIT aclara que automatización no significa necesariamente desaparición del empleo. En la mayoría de los casos se trata de una redistribución de funciones, en la que las personas continúan aportando criterio, supervisión y capacidad de decisión.

La transformación no solo alcanza el mercado laboral. También está cambiando la manera en que se construye una marca personal.

Para Santiago Reyes, conocido en redes sociales como Yuyo Says, la industria de la creación de contenido atraviesa un cambio profundo.

Durante años, las marcas privilegiaron a quienes acumulaban grandes audiencias. Hoy, explica, el interés comienza a desplazarse hacia perfiles con mayor autoridad y credibilidad en temas específicos. La relevancia empieza a sustituir al alcance.

Los creadores que logran diferenciarse ya no son necesariamente quienes publican más contenido, sino quienes construyen un universo propio, mantienen coherencia en su mensaje y generan confianza en comunidades altamente comprometidas.

En ese escenario, la inteligencia artificial cumple un papel de apoyo, pero nunca reemplaza el criterio creativo.

Las habilidades que no podrá reemplazar la IA

Paradójicamente, mientras la inteligencia artificial automatiza tareas, también aumenta el valor de habilidades que difícilmente pueden ser replicadas mediante algoritmos.

Vázquez afirma que, con base en el consenso del Foro Económico Mundial, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y empresarios, las competencias más importantes para los próximos años serán el pensamiento crítico, la resolución de conflictos, la comunicación y el trabajo en equipo.

“Tu voz, tu criterio y tu estilo es lo único que nadie te puede copiar, ni siquiera la inteligencia artificial”, afirma.

Ángel y Yuyo coinciden con esa visión. Para Felipe Ángel, quienes hoy construyen negocios exitosos dejaron hace tiempo de actuar como simples influenciadores; “Son empresas. Tienen equipos, procesos, estrategia y una visión de largo plazo”.

El reto, asegura, consiste en convertir el conocimiento en un negocio sostenible.

En esa misma línea, Yuyo Says considera que el éxito está en convertirse en un “puente de credibilidad”, mostrando una visión del mundo propia y contando historias desde una perspectiva única, en lugar de limitarse a informar como lo hace una herramienta de inteligencia artificial.

Quizá el mayor cambio no esté únicamente en la tecnología, sino en la forma de entender el trabajo.

Mientras algunas ocupaciones verán automatizadas parte de sus funciones, millones de personas tendrán la posibilidad de monetizar conocimientos que antes difícilmente podían convertirse en un negocio.

La inteligencia artificial está reduciendo las barreras para emprender y, al mismo tiempo, elevando el nivel de exigencia para diferenciarse.

En esta nueva economía digital ya no será suficiente saber utilizar una herramienta, acumular seguidores o producir más contenido. La ventaja competitiva estará en aquello que la inteligencia artificial todavía no puede construir por sí sola: el criterio, la confianza, la creatividad y la capacidad de resolver problemas reales para otras personas.

Publicado el 30 de Junio de 2026 en El Colombiano.

Los artículos de opinión reflejan solo las ideas del autor y no necesariamente las de Ademinas. Este espacio busca fomentar el debate y la diversidad de ideas en nuestra comunidad.

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