Por Diana Manrique Horta | Periodista Unimedios- Sede Bogotá
La fuerza de los ríos podría convertirse en una alternativa para llevar energía a territorios donde la electricidad sigue siendo escasa o intermitente. Un prototipo desarrollado en la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) ya tiene capacidad para abastecer hasta 60 familias.
Para millones de personas, abrir un interruptor y encender una luz es un acto cotidiano. Sin embargo, en amplias zonas del Pacífico, la Amazonia y la Orinoquia la electricidad sigue siendo un servicio limitado, costoso o intermitente. Allí, donde los ríos son parte esencial de la vida diaria, investigadores colombianos encontraron una fuente de energía capaz de transformar esa realidad.
Se trata de una miniturbina hidrocinética diseñada para aprovechar la corriente natural de los ríos y convertirla en electricidad sin necesidad de represas ni grandes obras de infraestructura. El sistema, desarrollado por el Grupo de Investigación EM&D (Electrical Machines & Drives) de la Facultad de Ingeniería de la UNAL Sede Bogotá, puede abastecer hasta 60 familias y fue concebido para responder a las necesidades de las comunidades que permanecen fuera de la red eléctrica nacional.
“Muchas comunidades del Pacífico, la Amazonia y el Orinoco viven alrededor del río. Pensar soluciones energéticas locales es pensar en su bienestar”, afirma el investigador.
Las turbinas hidrocinéticas permiten generar electricidad aprovechando directamente la energía cinética del agua en movimiento, sin necesidad de embalses ni caídas de agua. A diferencia de las hidroeléctricas tradicionales, que requieren grandes obras de infraestructura, estas turbinas se sumergen directamente en el cauce del río y operan con el flujo natural. Su funcionamiento es similar al de una turbina eólica, pero en vez de viento utilizan la corriente del agua para mover un rotor que activa un generador eléctrico.
Esta tecnología ya se ha implementado en países como Canadá, Estados Unidos y Francia, especialmente en zonas rurales o aisladas. Allí se han desarrollado prototipos y sistemas comerciales con diferentes configuraciones —fijas, flotantes o montadas en estructuras móviles— que demuestran su viabilidad técnica y ambiental.
En Colombia, el Grupo EM&D trabaja en adaptar este principio a las condiciones locales buscando una alternativa asequible y sostenible para comunidades que dependen de los ríos como fuente principal de vida y movilidad.
Por eso, el diseño de la miniturbina está pensado para operar con potencias bajas —entre 5 y 30 kilovatios—, suficientes para abastecer desde una vivienda hasta una comunidad de cerca de 60 familias, según el caudal del río y el nivel de demanda.

El desarrollo se enfoca en el aprovechamiento de la corriente natural de los ríos sin necesidad de grandes infraestructuras ni alteraciones del ecosistema. Foto: Grupo de Investigación Electrical Machine & Drives, de la UNAL.
El prototipo es adaptable a distintos tipos de ríos: puede incluir o prescindir de ruedas de transporte, un concentrador de caudal que aumenta un 30 % la velocidad del agua, o un sistema de flotación para zonas profundas. La turbina emplea un rotor helicoidal tipo Gorlov, con diseño en proceso de patente, capaz de operar entre 0,5 m/s y 3 m/s, y generar hasta 4,7 kW. A velocidad normal, produce 2 kW.
Tecnología hecha en Colombia
Con el sistema diseñado, la generación de energía es constante durante las 24 horas del día y se puede complementar con sistemas de almacenamiento, lo que permite cubrir consumos básicos como iluminación, refrigeración, carga de equipos o pequeños electrodomésticos, fundamentales para la vida cotidiana.
Además su instalación se hace “a filo de agua”, lo que facilita el montaje, el mantenimiento, y sobre todo la protección ambiental. “No se trata de intervenir el río, sino de aprovechar su flujo natural para transformar esa energía en electricidad útil”, señala el profesor Rosero.
El dispositivo aún se encuentra en fase de prototipo, pero ya superó etapas de simulación y pruebas técnicas. El sistema está diseñado para funcionar con velocidades mínimas de corriente de 1,5 m/seg, comunes en gran parte de la hidrografía colombiana, lo que facilita su adaptación a diferentes regiones del país.

El sistema permite cubrir consumos básicos como iluminación, refrigeración, carga de equipos o electrodomésticos pequeños. Foto: archivo Unimedios.
Su configuración permite ajustarlo tanto a ríos profundos como poco profundos: en el primer caso se instala con un sistema de flotación, y en el segundo se puede anclar directamente al lecho del río.
La estructura metálica cumple una doble función de soporte y anclaje, y el generador, junto con sus componentes eléctricos, permanece protegido por una carpa que garantiza el aislamiento necesario para su operación segura.
El docente subraya que el objetivo es que toda la tecnología se pueda desarrollar y fabricar localmente: “queremos que se construya en Colombia, que genere empleo, capacidad industrial y respuestas concretas a las necesidades del territorio”.
Con este avance, el Grupo EM&D busca no solo generar soluciones energéticas sostenibles, sino también posicionar a la UNAL como referente en tecnologías renovables asequibles para las comunidades más apartadas del país.
Publicado el 03 de Junio de 2026 en Periódico UNAL.
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